La música y su gente.
Toda presentación musical requiere de una cantidad
de personas que trabajan arduamente en sentido administrativo, organizativo y
artístico para llevarla feliz término.
El educador musical:
Trabaja con niños,
jóvenes con adultos y es maestro de
música en el aula, sea esta escolar o universitaria.
La importancia de la
educación musical se evidencia en los diferentes países donde esta aplicada, no
solo por lo que ella presenta como disciplina, sino porque contribuyen al
desarrollo global del niño en sus diferentes facetas.
Otro aspecto que enfoca
el educador musical compete los niveles
de bachillerato, técnicos o universitario, y a instituciones públicas y empresas privadas
que se preocupan por acrecentar la formación de su personal o del público en
general.
El profesor y el estudiante de música:
Cuando un niño muestra inclinación y aptitudes para
la música deberá entonces ingresar a una escuela especializada en esta área.
Quizás los profesores representan el aspecto más
delicado e importante en el quehacer musical.
Al terminar sus estudios musicales en el conversatorio o academia el huevo
profesional afrontara el mundo del
trabajo.
El compositor:
Es la persona dotada de talento creativo que a
través de los sonidos transmite la riqueza de su vida interior, la expresión
intima de su talento.
La composición requiere de talento y de disciplina.
La idea popular del creador ilimitado por su musa no es precisamente la más
ajustada para describir el tipo de trabajo de la composición. A este grupo
pertenecen escasamente hombres como: Schubert y Mozart, porque el flujo de
ideas musicales producidas porque sus cerebros era superior a la velocidad de
respuesta de la mano que transcribía. La composición es una labor de constante,
estructuración elaboración y revisión,
de adecuación de medios sonoros.
Un aspecto sin el otro difícilmente hará posible que
un compositor proporcione obras maestra
al mundo.
El intérprete:
La labor del interprete es la de dar vida a las paginas creadas
por el compositor, lo que le convierte en un re-creador musical. Coexisten en
estas dos vertientes:
1-conociento
y dominio de la obra no solo en sus detalles técnicos, sino también en su
configuración histórica.
2-personalidad
y sentimientos propios; por más fiel que un intérprete sea al autor, demostrara cualidades expresivas y
sensitivas de sí mismas.
El repertorio:
El repertorio pertenece a un intérprete, depende de su
gusto, de sus aptitudes técnicas e interpretativas y, en el presente, de las imposiciones
de las cosa as.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario