sábado, 9 de noviembre de 2013


Violencia contra la mujer.

Noviemre de 2012

Datos y cifras

  • La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres.
  • En un estudio multipaís de la OMS, el 15%-71% de las mujeres de 15 a 49 años refirieron haber sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida.
  • Estas formas de violencia pueden dar lugar a problemas de salud física, mental, sexual y reproductiva y otros problemas de salud, y aumentar la vulnerabilidad al VIH.
  • Entre los factores de riesgo de comisión de actos violentos cabe citar un bajo nivel de instrucción, el hecho de haber sufrido maltrato infantil o haber presenciado escenas de violencia en la familia, el uso nocivo del alcohol, actitudes de aceptación de la violencia y las desigualdades de género.
  • Entre los factores de riesgo de ser víctima de la pareja o de violencia sexual figuran un bajo nivel de instrucción, el hecho de haber presenciado escenas de violencia entre los progenitores, la exposición a maltrato durante la infancia, y actitudes de aceptación de la violencia y las desigualdades de género.
  • En entornos de ingresos altos, hay ciertos indicios de la eficacia de los programas escolares de prevención de la violencia de pareja (o violencia en el noviazgo) entre los jóvenes.
  • En los entornos de ingresos bajos, aparecen como prometedoras otras estrategias de prevención primaria, como la microfinanciación unida a la formación en igualdad de género y las iniciativas comunitarias dirigidas contra la desigualdad de género o tendentes a mejorar la comunicación y las aptitudes para las relaciones interpersonales.
  • Las situaciones de conflicto, posconflicto y desplazamiento pueden agravar la violencia y dar lugar a nuevas formas de violencia contra las mujeres.

Introducción

Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada".
La violencia de pareja se refiere al comportamiento de la pareja o ex pareja que causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control.
La violencia sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración, mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene, otra parte del cuerpo o un objeto.

Alcance del problema

Las estimaciones más precisas de la prevalencia de la violencia de pareja y la violencia sexual en entornos sin conflictos son las proporcionadas por encuestas poblacionales basadas en el testimonio de las víctimas. En un estudio de la OMS sobre la salud de la mujer y la violencia doméstica contra la mujer (WHO multi-country study on women’s health and domestic violence against women) realizado en 10 países, en su mayoría en desarrollo, se observó que en las mujeres de 15 a 49 años:
  • entre el 15% de ellas en el Japón y el 70% en Etiopía y el Perú referían haber sufrido a lo largo de su vida violencia física o sexual perpetrada por su pareja;
  • entre un 0,3% y un 11,5% referían haber sufrido violencia sexual perpetrada por alguien que no era su pareja después de cumplidos 15 años;
  • la primera experiencia sexual había sido forzada en muchos casos (17% en la Tanzanía rural, 24% en el Perú rural, y 30% en zonas rurales de Bangladesh).
La violencia de pareja y la violencia sexual son perpetradas en su mayoría por hombres contra mujeres y niñas. El abuso sexual infantil afecta a niños y niñas. En los estudios internacionales realizados, aproximadamente el 20% de las mujeres y el 5%-10% de los hombres refieren haber sido víctimas de violencia sexual en la infancia.
Los estudios poblacionales sobre la violencia en las relaciones entre los jóvenes («violencia en el noviazgo») indican que este problema afecta a una proporción considerable de la población joven. Por ejemplo, en un estudio realizado en Sudáfrica entre personas de 13 a 23 años, el 42% de las mujeres y el 38% de los hombres refirieron haber sido víctimas de violencia física en el noviazgo.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de violencia de pareja y violencia sexual son de carácter individual, familiar, comunitario y social. Algunos se asocian a la comisión de actos de violencia, otros a su padecimiento, y otros a ambos. Entre los factores de riesgo de ambas, violencia de pareja y violencia sexual, se encuentran los siguientes:
  • un bajo nivel de instrucción (autores de violencia sexual y víctimas de violencia sexual);
  • la exposición al maltrato infantil (autores y víctimas);
  • la experiencia de violencia familiar (autores y víctimas);
  • el trastorno de personalidad antisocial (autores);
  • el uso nocivo del alcohol (autores y víctimas);
  • el hecho de tener muchas parejas o de inspirar sospechas de infidelidad en la pareja (autores);
  • las actitudes de aceptación de la violencia (autores y víctimas).
Entre los factores asociados específicamente a la violencia de pareja cabe citar:
  • los antecedentes de violencia (autores y víctimas);
  • la discordia e insatisfacción marital (autores y víctimas).
Y entre los factores asociados específicamente a la violencia sexual destacan:
  • la creencia en el honor de la familia y la pureza sexual;
  • las ideologías que consagran los privilegios sexuales del hombre, y
  • la levedad de las sanciones legales contra los actos de violencia sexual.
La desigualdad de la mujer con respecto al hombre y el uso normativo de la violencia para resolver los conflictos están estrechamente asociados tanto a la violencia de pareja como a la violencia sexual ejercida por cualquier persona.

Consecuencias para la salud

La violencia de pareja y la violencia sexual producen a las víctimas supervivientes y a sus hijos graves problemas físicos, psicológicos, sexuales y reproductivos a corto y a largo plazo, y tienen un elevado costo económico y social.
  • Entre los efectos en la salud física se encuentran las cefaleas, lumbalgias, dolores abdominales, fibromialgia, trastornos gastrointestinales, limitaciones de la movilidad y mala salud general. En algunos casos se producen traumatismos, a veces mortales.
  • La violencia de pareja y la violencia sexual pueden ocasionar embarazos no deseados, abortos provocados, problemas ginecológicos, e infecciones de transmisión sexual, entre ellas la infección por VIH. La violencia de pareja durante el embarazo también aumenta la probabilidad de aborto espontáneo, muerte prenatal, parto prematuro y bajo peso al nacer.
  • Estas formas de violencia pueden ser causa de depresión, trastorno de estrés postraumático, insomnio, trastornos alimentarios, sufrimiento emocional e intento de suicidio.
  • La violencia sexual, sobre todo en la infancia, también puede incrementar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, así como las prácticas sexuales de riesgo en fases posteriores de la vida. Asimismo se asocia a la comisión (en el hombre) y el padecimiento (en la mujer) de actos de violencia.

Repercusión en los niños

  • Los niños que crecen en familias en las que hay violencia pueden sufrir diversos trastornos conductuales y emocionales. Estos trastornos pueden asociarse también a la comisión o el padecimiento de actos de violencia en fases posteriores de su vida.
  • La violencia de pareja también se ha asociado a mayores tasas de mortalidad y morbilidad en los menores de 5 años (por ejemplo, por enfermedades diarreicas y malnutrición).

Costos sociales y económicos

Los costos sociales y económicos de este problema son enormes y repercuten en toda la sociedad. Las mujeres pueden llegar a encontrarse aisladas e incapacitadas para trabajar, perder su sueldo, dejar de participar en actividades cotidianas y ver menguadas sus fuerzas para cuidar de sí mismas y de sus hijos.

Prevención y respuesta

En la actualidad hay pocas intervenciones cuya eficacia se haya demostrado mediante estudios bien diseñados. Son necesarios más recursos para reforzar la prevención de la violencia de pareja y la violencia sexual, sobre todo la prevención primaria, es decir, para impedir que se produzca el primer episodio.
Respecto a la prevención primaria, hay algunos datos correspondientes a países de ingresos altos que sugieren que los programas escolares de prevención de la violencia en las relaciones de noviazgo son eficaces. No obstante, todavía no se ha evaluado su posible eficacia en entornos con recursos escasos. Otras estrategias de prevención primaria que se han revelado prometedoras pero deberían ser evaluadas más a fondo son por ejemplo las que combinan la microfinanciación con la formación en materia de igualdad de género, las que fomentan la comunicación y las relaciones interpersonales dentro de la comunidad, las que reducen el acceso al alcohol y su uso nocivo, y las que tratan de cambiar las normas culturales en materia de género.
Para propiciar cambios duraderos, es importante que se promulguen leyes y se formulen políticas que protejan a la mujer; que combatan la discriminación de la mujer y fomenten la igualdad de género, y que ayuden a adoptar normas culturales más pacíficas.
Una respuesta adecuada del sector de la salud puede ser de gran ayuda para la prevención de la violencia contra la mujer y la respuesta consiguiente. La sensibilización y la formación de los prestadores de servicios de salud y de otro tipo constituyen por tanto otra estrategia importante. Para abordar de forma integral las consecuencias de la violencia y las necesidades de las víctimas y supervivientes se requiere una respuesta multisectorial.

Respuesta de la OMS

En colaboración con varios asociados, la OMS:
  • reúne datos científicos sobre el alcance y los distintos tipos de violencia de pareja y violencia sexual en diferentes entornos, y apoya los esfuerzos desplegados por los países para documentar y cuantificar esa forma de violencia y sus consecuencias. Esto es fundamental para comprender la magnitud y la naturaleza del problema a nivel mundial.
  • refuerza las investigaciones y la capacidad de investigación tendentes a evaluar las intervenciones con que se afronta la violencia de pareja
  • elabora orientaciones técnicas basadas en datos científicos sobre la prevención de la violencia de pareja y la violencia sexual, y fortalece las respuestas del sector de la salud a ese fenómeno.
  • difunde información y apoya los esfuerzos nacionales tendentes a impulsar los derechos de las mujeres y a prevenir la violencia de pareja y la violencia sexual contra la mujer y a darle respuesta; y
  • colabora con organismos y organizaciones internacionales para reducir o eliminar la violencia de pareja y la violencia sexual en todo el mundo.


            

               Articulo Educativo:  Contenidos Educativos Digitales de una ventaja a una necesidad


"La tecnología no es en sí el fin sino el medio entre
la sociedad del conocimiento y el desarrollo mundial."
Contenidos educativos digitales, de una ventaja a una necesidad
Los acontecimientos de la sociedad de información han obligado a las instituciones escolares a superar el modelo clásico de educación y a entender los múltiples usos de los contenidos educativos, con el fin de mantener su lugar en la sociedad del conocimiento. Es por este contexto, renovado por el fenómeno tecnológico, que la capacidad de adaptabilidad de los estudiantes de hoy no es más una simple ventaja sino una necesidad, lo que obliga a los docentes, como uno de los actores principales de la educación, a distanciarse por un momento de las condiciones en las que se desenvuelve la práctica educativa, observar lo que sucede fuera de las aulas y descubrir que los estudiantes de esta época trabajan la información de manera desbordada y de formas diferentes, mediante diversos canales como la Internet y la televisión entre otros. Así, la introducción de los contenidos digitales aparece como la conjunción ideal entre la educación tradicional y un contexto lleno de posibilidades.
Los contenidos digitales fusionan los materiales educativos con las herramientas tecnológicas, por medio de las cuales son transmitidos, y su utilización constituye una de las claves del desarrollo del sector de la educación, teniendo en cuenta que la digitalización no debe ser la reutilización en formato digital del contenido formativo que ha sido desarrollado originalmente para otros medios como el impreso. Su distribución se realiza principalmente a través de medios físicos como CD, sin embargo, la evolución de las redes de comunicación, la ampliación constante del ancho de banda, su alcance cada vez mayor a lugares que carecen de infraestructura tecnológica y la ubicuidad que ofrecen soluciones inalámbricas como los portátiles o las ya famosas aulas móviles, proponen un nuevo escenario en el que ésta podrá realizarse a través de estos medios, eliminando la necesidad del soporte y distribución física y la necesidad de salir del salón de clase.
Para entender si la transmisión del conocimiento es asimilada por el estudiante eficazmente a través de este proceso de aprendizaje, es útil evaluar los contenidos digitales ya existentes, por medio de un proceso de consumo, interacción y creación, integrado a la oferta de los mismos. Conceptos como la Web 2.0 permiten, mediante el desarrollo de comunidades aplicadas al ámbito educativo de manera colaborativa, consumir, criticar y evaluar contenidos previamente aprendidos e incluso seguir a una etapa de creación, realizable sin la necesidad de conocer lenguajes de programación complejos.
Contenidos educativos digitales, de una ventaja a una necesidadSin embargo, una serie de preguntas se impone al respecto: ¿Cómo enfocar el consumo de información por parte de los estudiantes a un ámbito escolar? ¿Cómo lograr que el estudiante use las herramientas tecnológicas con la finalidad de aprender conceptos del grado escolar en el que se encuentra? ¿Qué tan realmente eficiente sería esta metodología versus la tradicional? Aunque en un proceso organizado la construcción de contenidos digitales, aplicados para las diferentes áreas del conocimiento, antecede a la implementación de los instrumentos necesarios para reproducir de manera colectiva esos contenidos, en este caso la respuesta a los interrogantes propuestos inicia con la adaptación del aula digital con el fin de que el docente pueda observar sin ninguna preparación los alcances de estas soluciones y la manera como los estudiantes interactúan con ella con el fin de que ellos mismos salgan de la burbuja de lo cotidiano. Sin embargo, es importante recordar que las instituciones educativas deben adaptarse de manera racional a las necesidades de la sociedad actual sin olvidar que el docente colabora con la formación de personas, por lo que deben ser cautas y responsables con el modo en que escogen los modelos educativos incentivados por las TIC, ya que constantemente observamos en las personas que la tecnología fascina, corriendo el riesgo de perder la perspectiva y el enfoque principal de esta necesidad.

Pensar que estas soluciones no están desarrolladas para nuestra época donde aún tenemos un gran porcentaje de docentes que no están preparados para estas metodologías de aprendizaje o que la institución se ubica en un sector "donde la tecnología no ha llegado", es un error que puede marcar la diferencia entre una institución y otra. La constante revolución tecnológica en la que nos encontramos crea un espacio óptimo para que los contenidos digitales puedan ser trabajados desde su etapa más temprana que es la interacción catedrática, mediante diapositivas, hasta la interacción colaborativa como en un laboratorio virtual. Dar el primer paso se convierte realmente en el éxito a corto plazo de una institución en comparación de otra.
Es importante separar lo objetivo de lo subjetivo que produce la tecnología y comenzar este proceso de manera prudente pero constante, evaluar la adaptabilidad de los docentes, la calidad de los contenidos digitales y su verdadera aplicabilidad en el área para la cual fue desarrollada.

Lo que dijo el funcionario de la ONU

Lo que dijo el funcionario de la ONU


SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Las recientes declaraciones del representante en el país de Naciones Unidas, Lorenzo Jiménez de Luis, sobre la sentencia del Tribunal Constitucional, han causado satisfacción en unos, rechazo en otros y en un tercer grupo el escepticismo de que realmente haya dicho lo que algunos interpretan.
Varios medios de comunicación informaron que el diplomático respaldó el fallo que niega la nacionalidad a hijos de extranjeros indocumentados o de tránsito, lo que provocó reacciones encontradas en redes sociales y otros canales.